
Deje de reemplazar sus calentadores de techo cada seis meses
Si alguna vez ha dirigido una fábrica o un almacén, sabe bien cómo funciona todo esto. Se instalan esos calentadores infrarrojos en el techo, y todo parece funcionar bien durante un tiempo… hasta que, de repente, uno de ellos deja de funcionar.
Por lo general, esto ocurre porque los espacios industriales son muy hostiles para los equipos electrónicos: hay polvo por todas partes, humedad, y además, a veces caen líquidos sobre los calentadores. Es un verdadero infierno para los componentes electrónicos. Cuando diseñamos nuestra línea de calentadores actuales, queríamos poner fin a este ciclo constante de reemplazos.
El problema del “shock térmico”
Lo malo de las lámparas de cuarzo es que odian el agua. Si una gota de agua llega a tocar el tubo de cuarzo caliente, el vidrio no solo se agrieta, sino que se rompe en pedazos. Esto se llama “shock térmico”, y es la forma más rápida de destruir un calentador.
Para solucionar esto, cubrimos el emisor con un revestimiento a prueba de salpicaduras. Este revestimiento actúa como un escudo, impidiendo que la humedad llegue hasta el vidrio. También ajustamos el flujo de aire y sellamos las juntas para evitar que la condensación se acumule en el filamento. De esta manera, los tubos permanecen intactos, incluso cuando funcionan a plena potencia.
Mantener los componentes secos
La mayoría de las veces, el calentador no falla debido a la bombilla en sí, sino debido a los puntos de conexión. Allí es donde los cables se conectan con la lámpara. En un lugar polvoriento y húmedo, la humedad puede causar cortocircuitos. Diseñamos el revestimiento para evitar que la humedad llegue a esos puntos de conexión. De esta manera, no será necesario cambiar el calentador cada pocos meses.
Un pequeño sacrificio por una gran ventaja
Es importante saber que, con estos revestimientos y sellos, el calor debe atravesar un poco más de material antes de llegar hasta usted. Puede notar una ligera disminución en la densidad de calor en comparación con una lámpara sin revestimiento. Pero, honestamente, vale la pena. Prefiero tener un calentador que funcione al 95% de su capacidad y dure años, en lugar de uno que funcione al 100% de su capacidad pero se dañe en seis meses.
Un consejo rápido para la instalación
Recuerde: el revestimiento a prueba de salpicaduras solo funciona si la instalación se hace correctamente. Debe utilizar las juntas que proporcionamos. Si estas juntas no están bien colocadas o faltan, la humedad encontrará la manera de entrar. Además, asegúrese de que el soporte del calentador esté bien firme. Si el calentador vibra demasiado, las juntas pueden soltarse con el tiempo. Manténgalo firme, y así seguirá funcionando bien.