
¿Por qué nuestros soportes para toallas están tan calientes?
La mayoría de los soportes para toallas funcionan de manera lenta: calientan el aire a su alrededor, y luego uno espera que ese aire caliente la toalla. Es un proceso lento.
Nosotros hacemos las cosas de forma diferente. Utilizamos tecnología de ondas infrarrojas de corta longitud, que básicamente ignora el aire. En lugar de calentar toda la habitación, envía energía directamente al tejido o a la piel. Es como pasar de esperar a que se caliente toda la habitación a estar bajo el sol en una mañana de invierno. Se siente en segundos, incluso si la sala está muy fría.
El secreto está en la potencia.
Para lograr esa sensación de comodidad típica de los hoteles de alta gama, no nos arriesgamos con las especificaciones técnicas. Utilizamos filamentos de tungsteno dentro de tubos de cuarzo, lo que permite generar un calor concentrado.
Dado que la potencia es tan alta, no hay necesidad de esperar a que el tubo se caliente lentamente. En cuanto se enciende el dispositivo, el calor ya está actuando.
Diseñados para durar.
Como estos dispositivos se calientan rápidamente, debemos ser cuidadosos con los materiales utilizados. Utilizamos tubos de cuarzo recubiertos, para que el vidrio no se nuble o se dañe con el tiempo. También utilizamos conectores R7 o Sk15. Pueden parecer términos técnicos, pero su función es garantizar que la conexión permanezca firme. Cuando los dispositivos se calientan y enfrían repetidamente, los conectores baratos pueden dañarse. Los nuestros, en cambio, resisten bien.
Algunas cosas a tener en cuenta:
Si los colocas en un lugar húmedo, como en un vestuario, debes asegurarte de que la carcasa sea resistente a la humedad. Tampoco puedes conectarlos simplemente a cualquier circuito eléctrico.
Estas lámparas consumen mucha corriente. Si tus cables son demasiado delgados, habrá una caída de voltaje, y tu toalla no estará realmente caliente. Vale la pena verificar bien la carga antes de instalarlas.
Una última cosa: las ondas infrarrojas funcionan sobre la base de una “línea de visión”. Si doblas tu toalla demasiado o la escondes detrás de una pared, el calor no podrá llegar hasta ella. Simplemente cuelga tu toalla de forma que quede expuesta al calor. Así de simple.